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Lugar: Buenos Aires, Argentina

Dedicado a los luchadores en la guerra civil española y en la postguerra en defensa de un mundo mejor, aquellos que defendieron un gobierno legítimamente constituído. A través de estos tres blog difundiré testimonios que forman parte de nuestra memoria histórica, escritos sobre los derechos humanos en la Argentina , en España, en Latinoamericana, experiencias del exilio y sobre todo aquello en lo que pueda ayudar a través de la palabra escrita en pos de luchar contra el silencio y el olvido que se cierne sobre la sociedad española de hoy. autorizaron a su publicación. Inés García Holgado

domingo, 2 de diciembre de 2007

EL ABUELO DE LILES

14/12/2006 LA RUEDA // PEPA BUENO

La memoria histórica de Liles
PEPA Bueno
La abuela de Liles murió el mismo día en que ella nació, en 1962. Años más tarde, cuando su madre la llevaba al cementerio, la niña preguntaba por qué si el abuelo también estaba muerto su nombre no figuraba en la tumba. La madre le dijo que era porque el abuelo murió en la guerra. La niña se fue entonces a la Cruz de los Caídos de su pueblo. Había varios nombres, pero tampoco estaba allí el de su abuelo. Tuvo que pasar aún mucho tiempo para que su madre le contara la verdad: al abuelo se lo llevaron de casa el 23 de septiembre de 1936 y nunca más supieron de él.


El abuelo se llamaba Alipio García, había sido zapatero, tenía un bar en su pueblo, Aldehuela de la Bóveda, en Salamanca, y no se le conocía filiación política alguna. Eso sí, en su establecimiento se había celebrado por todo lo alto la reforma agraria de la República, que desahogaba la situación de muchos vecinos agricultores.


Cuando se lo llevaron se vistió con su mejor traje, y se calzó unas botas muy especiales que él mismo se había fabricado. Esas botas son hoy la única pista que existe de su paradero, porque años más tarde, un familiar las reconoció en los pies de un desconocido. Siguiendo las huellas de esas botas, llegaron a la conclusión de que el abuelo había estado en el monte de la Orbada, a 20 kilómetros de Salamanca y donde se supone que todavía hay enterradas muchas víctimas del bando perdedor.


Aquella niña que buscaba el nombre de su abuelo es Liles García. Tiene ahora 44 años y es miembro de la directiva de la asociación Salamanca, Memoria y Justicia, una de las muchas entidades que desde hace pocos años reivindican, entre otras cosas, el derecho a que todos los muertos de la guerra y de la posguerra tengan una tumba donde sus familiares los recuerden o los lloren.


Dice Liles que lleva toda la vida escuchando a su madre palabras muy parecidas a las que estos días pronunciaba Isabel Allende, la hija del presidente chileno derrocado por el golpe de Pinochet en 1973, y se pregunta por qué parece que en España el dolor de su madre es más difícil de entender.





fuente:http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=363636&idseccio_PK=1006&h=

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